Cuando la adrenalina se redujo y comenzó la dopamina, la satisfacción y el orgullo de un sueño cumplido se manifestaron en las lágrimas que Kimi Antonelli no podía contener ante las cámaras de TV, a minutos de ganar el Gran Premio de China, que se corrió en la madrugada argentina. Sonó el himno italiano, tantas veces repetido […]
