Esteban Ernesto Leguizamo, director ejecutivo del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (PAMI), designó a Daniel Alfaro (24), hijo del exintendente de San Miguel de Tucumán, Germán Alfaro, y de la senadora nacional Beatriz Ávila, como empleado de la Unidad de Gestión Local I del organismo en la provincia.
La designación está contenida en la resolución RESOL-2026-1253, donde se establece el ingreso del joven en la estructura del PAMI Tucumán, dependiente de la Unidad de Gestión Técnico Operativa, con una carga horaria de 35 horas semanales.
Daniel Alfaro quedará definitivamente incorporado cuando lleve a cabo todos los pasos administrativos de rigor, entre los que se encuentran los certificados de antecedentes personales y las evaluaciones médicas y psicotécnicas.

Con este nombramiento queda en evidencia cuál es el objetivo del acuerdo entre Alfaro y Jaldo. El ex intendente capitalino fue un brutal crítico del gobernador y ahora se declaró soldado de la «Causa 2027». Su esposa la senadora Ávila vota todas las leyes que le indica Jaldo, con una puntualidad ejemplar. Todo tiene sentido con todo.
Ahora Alfaro buscará asegurarse un lugar en las listas de candidatos para 2027 en algún cargo. Si le dan a elegir quisiera ir como segundo de la fórmula provincial. Ambiciones le sobran, más que las virtudes y capacidades.
