El fueguino oficialista Agustín Coto recibió el visto bueno y llamó a debatir la Reforma Electoral tal como la propone la Casa Rosada: con la eliminación de las PASO, cambios en el financiamiento a los partidos políticos y las campañas electorales, modificaciones en la Ley de Boleta Única de Papel (BUP) y el proyecto de Ficha Limpia.
Se trata de un amplio proyecto de reforma electoral que la oposición dialoguista ya avisó que no va a acompañar en su totalidad.
Por tal motivo, los radicales liderados por Eduardo Vischi presentaron un proyecto para que las PASO sean optativas. Desde el PRO, el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, le hizo un guiño a la iniciativa de la UCR. Esta sería la postura de los senadores que encabeza el misionero Martin Goerling Lara.
El PRO y la UCR, junto a fuerzas provinciales, vienen conversando con la senadora Patricia Bullrich para abrir del proyecto la implementación de Ficha Limpia y tratarlo por separado en una iniciativa única, como fue el debate que naufragó el año pasado impulsado por la exdiputada macrista Silvia Lospenatto.
Pero por ahora, esos posibles acuerdos políticos entre Bullrich y los sectores dialoguistas del Congreso quedarían suspendidos mientras avanza la discusión en la Comisión de Asuntos Constitucionales.
Estas intenciones de la oposición de discutir en dos partes la Reforma Electoral contarían con el aval de la presidenta del bloque de La Libertad Avanza, pero no son avalados por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, quien dio la orden de iniciar la discusión, pero sin cambios en el proyecto.
Tampoco desde la Cámara de Diputados, que encabeza Martín Menem, avalan el desdoblamiento del debate. La propuesta ya se la hicieron llegar al diputado Gabriel Bornoroni, jefe de la bancada del oficialismo en la Cámara alta, y a los bloques de Provincias Unidas y el Pro, presididos por Gisela Scaglia y Cristian Ritondo, respectivamente.
El oficialismo designó a Gisell Castelnuovo como interlocutora entre las cámaras legislativas y la Casa Rosada. Paralelamente, habrá diferentes reuniones de la Mesa Política de la Casa de Gobierno que lidera el jefe de Gabinete, Manuel Adorni y conforman, entre otros Karina Milei y Patricia Bullrich, donde podrían adoptar una postura unificada sobre el proyecto.
El proyecto enviado por el Poder Ejecutivo propone la eliminación de las PASO, cambios en el financiamiento de los partidos políticos, modificaciones a la Boleta Única de Papel (BUP) y la implementación de Ficha Limpia.
La iniciativa, compuesta por 79 artículos, también elimina la elección directa de los parlamentarios del Mercosur, que pasarían a ser designados de manera indirecta por el Congreso, respetando la representación proporcional de cada fuerza política.
El Gobierno sabe que cualquier modificación vinculada a leyes electorales requiere mayoría absoluta en ambas cámaras: al menos 37 votos en el Senado y 129 en Diputados.
Dos sectores, a los que se les podría sumar la UCR en el Senado, el Pro y la Neuquinidad, la fuerza provincial del gobernador Rolando Figueroa proponen la discusión de Ficha Limpia y presentaron proyectos al respecto.
Desde el PRO, Martín Goerling Lara presentó un régimen de inhabilitación para personas con condenas confirmadas por delitos dolosos vinculados a la administración pública.
El objetivo, según explicó, es “garantizar la probidad en la función pública y resguardar la integridad del sistema democrático”.
El proyecto abarca delitos como fraude contra la administración pública, cohecho, malversación de fondos, negociaciones incompatibles con la función pública, enriquecimiento ilícito y encubrimiento, entre otros.
Por su parte, la senadora de Neuquén, Julieta Corroza, propuso modificar la Ley Orgánica de los Partidos Políticos para impedir candidaturas de personas condenadas por delitos dolosos comunes o federales cuando exista condena confirmada en segunda instancia o consentida por falta de apelación.
La inhabilitación regiría durante todo el tiempo que dure la condena y cesaría únicamente si la sentencia fuera revocada.
