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Por qué todavía no hay acuerdo entre el PRO y LLA

“Estamos lejos del acuerdo electoral”, admitió el diputado Cristian Ritondo durante la última reunión de la mesa quincenal en Casa Rosada entre el PRO y La Libertad Avanza. Desde ambos partidos aseguran que es muy precipitado hablar de una alianza de cara a 2027, aunque por lo bajo descuentan que llegarán a un entendimiento en función del objetivo de la reelección del presidente Javier Milei.

Pese a la buena sintonía entre las fuerzas, hubo un punto que ambos espacios se ocuparon de remarcar: la reunión no tiene carácter electoral. La aclaración llegó tras el cuarto encuentro, que volvió a mostrar las diferencias que persisten entre ambos espacios. Durante el intercambio, Ritondo y Fernando De Andreis trasladaron su malestar por la decisión del Gobierno de incluir el ajuste en discapacidad en el Presupuesto 2027.

“Recién nos estamos poniendo de novios. Ahora nos conviene a todos patalear. Si nos mostramos acuerdistas ahora, qué hacemos el año próximo. El casamiento es el acuerdo”, graficó un funcionario.

Por su parte, desde Uspallata remarcaron que es apresurado abordar las conversaciones electorales y postergaron la definición. “Las elecciones son en agosto del 2027, si hay PASO, sino en octubre. Las alianzas electorales no se hacen con tanta anticipación. Falta mucho para esas conversaciones”, señalaron a este medio desde el PRO.

En paralelo a las estrategias electorales, la discusión convive con otro frente que el oficialismo considera determinante para avanzar en el vínculo con el PRO: la interna entre los primos Jorge y Mauricio Macri, que parece no ordenarse.

En Casa Rosada repiten desde hace meses que los contrapuntos entre los Macri complejizan el canal de diálogo, por lo que esperan que los primos ordenen sus diferencias antes de avanzar en una discusión electoral.

“Primero tenemos que ver qué hacen con las leyes para adelante. En el fondo, se esconde que no tienen resuelto el debate por la Capital”, expresó una fuente oficial respecto a las diferencias de criterios. “Ahí el principal problema es Mauricio”, diagnosticó otra voz del oficialismo.

En el campamento amarillo negaron las versiones de distanciamiento y las atribuyeron a “rumores o comentarios en off del Gobierno”. “¿Quién dijo que tienen diferencias? ¿Lo dijo Mauricio? ¿Lo dijo Jorge?“, se preguntaron desde el entorno del jefe de Gobierno.

Otro de los puntos de tensión pasa por el pedido del PRO de preservar los territorios donde gobierna. Desde el partido amarillo reclaman que esos lugares sean respetados en un eventual acuerdo, mientras que en La Libertad Avanza avanzan con la intención de expandirse y disputar espacios donde el macrismo no tenga buena valoración.

Sin embargo, el apoyo a la reforma electoral que la administración libertaria aspira a tratar antes de fin de año abre otro frente de discusión: los dirigentes del PRO todavía debaten si acompañar o no la eliminación de las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO). La misma lógica guía, según su entorno, la negociación que Karina Milei mantiene con los gobernadores: “Los acuerdos se hacen post reforma”.

En medio de las conversaciones, el ex presidenteMauricio Macri reapareció en el norte del país. Sus movimientos generan interpretaciones contrapuestas en el oficialismo: por un lado, habilitó a sus diputados a entablar el canal de diálogo con La Libertad Avanza, y por el otro, respalda la candidatura presidencial de Hernán Lacunza.

Desde Jujuy, Macri aseguró que el partido que fundó respaldó al Gobierno “como nunca nadie lo hizo”, pero planteó que el actual superávit fiscal “es de mala calidad”. “También faltan buenos equipos”, se lamentó, en la reiteración de una crítica que mantiene desde hace tiempo.

Sus cuestionamientos volvieron a generar malestar entre los libertarios, que acusaron a Macri de haber perdido el capital político, pero no su “capacidad de daño”.

“Macri es Bonnie Blue”. La definición, deliberadamente provocadora, sintetiza la lectura que hacen en el entorno presidencial sobre el rol que conserva el ex mandatario. “Cerramos o estamos próximos a cerrar con los tres gobernadores por separado, el 80% del bloque lo maneja Cristian, que está adentro, y de los tres senadores, dos renuevan. En 2027, solo va a tener un diputado y un senador”, expresó una fuente con acceso al despacho presidencial.

Para graficar esa la situación, en uno de los despachos de Balcarce 50 apelaron a un episodio ajeno a la política nacional. “Mauricio tiene la impunidad de no cobrar nada”, expresó un integrante del Ejecutivo, que reprodujo además el reciente clip en el que Gastón Gaudio negó haber recibido ayuda del ex presidente en su candidatura para conducir Independiente. “No hace nada por el otro, solo lo que le conviene a él”, se escucha decir al ex tenista en el video.

La negociación entre los dos partidos no se agota en la discusión por un eventual entendimiento de cara a los comicios presidenciales del año próximo. En ese diálogo también están en juego las disputas internas de cada espacio, los apoyos legislativos y el rol de Mauricio Macri, mientras el acuerdo de cara a 2027 todavía parece lejano.