Ante las negociaciones del Gobierno con los mandatarios provinciales, y alarmados por la cantidad que logró subir Javier Milei al viaje a París (“ni el Turco con la labia que tenía conseguía tantos”, graficaron con la referencia al estilo de Carlos Menem), en los distintos sectores del peronismo se activó la preocupación por la posibilidad de que el oficialismo junte los votos para suspender las PASO en el Senado y de ese modo potenciar las dificultades del principal espacio opositor en torno a las definiciones por la candidatura presidencial y el liderazgo de cara al próximo proceso electoral.
Entre los referentes del PJ las miradas sobre las conversaciones en marcha de los gobernadores con Diego Santilli y los primos Martin y Lule Menem en nombre de Karina Milei van desde los más optimistas que remarcan que el oficialismo todavía no alcanza los apoyos suficientes –de lo contrario, aceleraría el tratamiento en el Senado- y que podría jugarle en contra el estigma de “mal pagador” a los que casi resignados descuentan que las negociaciones terminarán con la sanción de la reforma política impulsada por la Casa Rosada.
Entre las acotadas posibilidades de accionar del peronismo frente al mayor poder de fuego del Gobierno, el foco estará puesto en los mandatarios del norte con origen o vinculados al PJ. Como habían acordado los dirigentes que asistieron a la cumbre de mediados de agosto en el hotel Emperador, presionarán con complicar sus armados electorales en las provincias en caso de que avalen la supresión de las PASO.
A Gustavo Sáenz, que se pronunció a favor de bajar las primarias, las posibles represalias irían desde plantarle un candidato en Salta hasta objetar su postulación para un tercer período luego de haber reformado la Constitución. Le responde Flavia Royón y en parte la jujeña Carolina Moises, que también articula con Raúl Jalil y Osvaldo Jaldo.
El gobernador de Catamarca no iría por su reelección –el candidato sería Gustavo Saadi, intendente de la capital- y en el caso de que facilite la reforma buscarían cerrarle la postulación al Senado. Tiene ascendencia sobre Guillermo Andrada, uno de los legisladores por esa provincia, y no sobre Lucía Corpacci. En cuanto a Jaldo –con influencia sobre Sandra Mendoza y Beatriz Avila- toman como aliciente que declaró a favor de las PASO, aunque la alternativa será empujar el desafío de Juan Manzur.
“Vamos a hacer todo lo que tengamos a nuestro alcance. El Gobierno tiene mucho para ofrecer, pero ya falló tantas veces… ¿Por qué van a confiar otra vez en un mal pagador, en un tema tan sensible?”, coincidieron dirigentes involucrados en los contactos con los gobernadores.
Tanto Sáenz como Jalil, los dos más predispuestos a colaborar con la reforma, todavía no dieron instrucciones a los senadores. “Por ahora no bajaron ninguna línea. El oficialismo quiere cerrar un acuerdo en paquete por las PASO y el Presupuesto, pero nosotros no podemos comprometer posición en ninguno de los dos temas”, contó uno de ellos.
Aun sin descartar un posible acuerdo, entre los motivos de la incertidumbre actual mencionó la cuestión pendiente de un eventual entendimiento político electoral (“que en cada provincia es diferente”), los “incumplimientos” del Gobierno (“todavía deben más de la mitad de las cosas del Presupuesto anterior”) y el mecanismo repetido del oficialismo de cambiar el articulado del proyecto hasta último momento. “Está todo muy verde”, cerró.
Los negociadores por parte de la Casa Rosada buscan cerrar con los gobernadores radicales y así sumar entre siete y ocho senadores. Con los 21 propios, faltaría cerca de una decena para garantizar que al menos 37 –por tratarse de una reforma electoral se requiere mayoría especial- voten a favor. Apuntarán a los tres del PRO, a estos mandatarios peronistas y a otros como el misionero Hugo Passalacqua, el chubutense Ignacio Torres, el neuquino Rolando Figueroa y el santacruceño Claudio Vidal -aunque en este último caso el alineamiento de los dos senadores no resulta automático-, más la cordobesa Alejandra Vigo y el correntino Camau Espínola.
El peronismo apuesta a sostener las PASO para dirimir su interna y la pulseada por el liderazgo a partir de la pelea entre Axel Kicillof y Cristina Kirchner, con Sergio Massa más activo en el último tiempo y con la expectativa por disputar la candidatura presidencial. El senador sanjuanino Sergio Uñac, también anotado y de recorrida por las provincias, propuso armar una interna partidaria para que el peronismo no dependa del resultado de las negociaciones del Gobierno. Por el momento esa idea no prendió por las dificultades y el costo que implicaría organizarla.
